lunes, 7 de junio de 2010

Tracción a sangre

Obreros, caballos y mulas fueron quienes abrieron paso sobre la fértil tierra patagónica, y así, poder cultivar la materia prima necesaria para fabricar el azúcar.
Muchos testimonios coincidían en lo llamativo del tamaño de las remolachas. Hubo casos de algunas que llegaron a pesar 15 kilogramos.

Los expertos en el cultivo de la remolacha eran en su mayoría inmigrantes europeos, gran parte de estos de origen polaco.